Bitácora de la primera versión de «Pomp-on: sesiones de Música, Arte y Conservación»
22 de junio de 2026Sábado 13 de junio de 2026. Poco antes de las 17 horas, vecinos y vecinas comenzaban a llegar a la Biblioteca de Puerto Aysén, convocados para conmemorar el Día Mundial de las Turberas mediante una jornada que prometía música, creación artística y reflexión ambiental. Se trataba de la primera versión de “Pomp-on, Sesiones de Música, Arte y Conservación”, encuentro impulsado por el área de Vinculación de Fundación Kreen.
Este evento busca concientizar a la comunidad sobre la importancia de proteger las turberas o pomponales. Estos son ecosistemas fundamentales para el equilibrio del planeta y profundamente ligados a la historia de Patagonia. La iniciativa aspira además a consolidarse como un referente regional en la promoción del diálogo entre arte, cultura y conservación, generando un espacio de encuentro en torno a uno de los ecosistemas que sostienen la vida en Aysén. Al encuentro llegaron cerca de 50 personas, superando con creces la lista de inscritos y reflejando el interés y expectativa que generó esta primera versión.
La ciudad de Puerto Aysén está rodeada de turberas y otros humedales que forman parte esencial del paisaje y del equilibrio ecológico del territorio. Estos ecosistemas cumplen funciones vitales: actúan como reservas naturales de agua dulce, contribuyen a regular y amortiguar las inundaciones, filtran el agua que consumimos, almacenan grandes cantidades de carbono y albergan una biodiversidad única. Todo ello los convierte en espacios fundamentales para la vida y la resiliencia ambiental de la región. Conscientes de su importancia, desde Fundación Kreen nos propusimos acercar estos ecosistemas a la comunidad, esta vez desde una perspectiva menos científica, apelando a la sensibilidad y al vínculo que puede generar la expresión artística.
Así, la jornada comenzó con unas palabras de bienvenida a cargo de Francisca Bahamondes, encargada de Extensión y Vinculación de Fundación Kreen. En su intervención, compartió el espíritu que dio origen a esta primera edición del Pomp-on, destacando la importancia de generar espacios de encuentro entre la comunidad, el arte y la conservación de las turberas. Asimismo, presentó a los artistas invitados, quienes serían los encargados de dar vida a una tarde marcada por la creación, la música y la reflexión ambiental.
Luego fue el turno de Cristian Arregui, escritor y representante del Grupo Geopoética de Aysén, quien tuvo a su cargo la presentación de la muestra artística creada especialmente para este encuentro junto a los integrantes del colectivo. La exposición reunió cinco obras que, desde distintas técnicas y miradas, buscaron explorar la relación entre las personas y los ecosistemas de la Patagonia. Estas fueron:
- Los Glaciares nos sueñan con líquenes y musgos (cianotipia) por Tania Morgado.
- Fragmentos estacionales en un pomponal (ilustración) por Johanna Contreras.
- Humedales de Puerto Aysén (grabado) por Cristina Pustela.
- El dolor de la Turbera (óleo) por Pablo Lema.
- Los sueños del Glaciar (técnica mixta y arte digital) por Cristian Arregui.
En su intervención, Arregui profundizó en el concepto de la geopoética, entendida como una forma de aproximarse a la relación entre el ser humano y su entorno. Más que un vínculo circunstancial, explicó, se trata de una conexión profunda que moldea nuestra forma de habitar el territorio y otorga sentido a la experiencia de vivir, especialmente en una región donde la naturaleza constituye una parte inseparable de la identidad colectiva. Tras sus palabras, cada uno de los artistas tuvo la oportunidad de presentar su obra y compartir las motivaciones, procesos y reflexiones que les dieron forma.
El bloque concluyó con la lectura de un poema de autoría del propio Arregui, una pieza que condujo a los asistentes por un recorrido imaginario desde las turberas hasta los glaciares, siguiendo el hilo invisible del agua que conecta estos ecosistemas. Fue un momento íntimo y evocador, que invitó a contemplar la profunda interdependencia entre paisaje, memoria y vida.
La segunda parte de la jornada fue presentada por Carlos Mendoza, director de Fundación Kreen, quien invitó a los asistentes a continuar este recorrido entre arte y conservación a través de la música. Sobre el escenario, la cantautora regional Naara Andariega ofreció una presentación íntima y sensible, en la que sus composiciones y su voz fueron trazando un camino hacia lo humano, el territorio y la naturaleza. Canción tras canción, la artista fue tejiendo una atmósfera de cercanía y contemplación, conectando con las emociones y memorias de quienes llenaban la sala.
A la sesión se sumó como invitada especial Claudia Oyarzo Sansana, representante mapuche e integrante del colectivo socioambiental Rüpulen. Desde la mirada de su pueblo, compartió una reflexión sobre la biodiversidad y el agua, aportando una perspectiva ancestral sobre la relación entre las personas y los ecosistemas. Sus palabras enriquecieron el encuentro al recordar que la naturaleza no es un recurso separado de la vida humana, sino parte de una trama común que sostiene las culturas y los territorios.
La presentación de Naara Andariega concluyó con tres canciones finales que fueron recibidas con entusiasmo por el público. El cierre llegó con una alegre cueca que despertó los aplausos y la complicidad de los asistentes, quienes incluso pidieron una más. Fue un final festivo y emotivo para una jornada marcada por la música, el arte y la reflexión en torno a las turberas y su importancia para Aysén.
Ya fuera del escenario, la primera versión de Pomp-on 2026 concluyó con un espacio de encuentro en torno a un cóctel de cierre. Entre conversaciones y abrazos, artistas, organizadores y asistentes compartieron impresiones, emociones e ideas nacidas a lo largo de la jornada. Un momento de intercambio que permitió extender el espíritu del encuentro y que dejó abierta la invitación a seguir construyendo, desde la comunidad y la sensibilidad artística, nuevas formas de vincularnos con los ecosistemas que sostienen la vida en Patagonia.