Preguntas Frecuentes
En Chile, se consideran Santuarios de la Naturaleza todos aquellos sitios terrestres o marinos, públicos o privados, que poseen características naturales relevantes —como flora, fauna, formaciones geológicas, ecosistemas o paisajes— y que requieren un resguardo especial para su conservación. Estos espacios ofrecen condiciones únicas o excepcionales para estudios e investigaciones geológicas, paleontológicas, zoológicas, botánicas o ecológicas, cuya preservación resulta de interés para la ciencia o para el Estado. Se trata de una categoría de área protegida establecida por la Ley de Monumentos Nacionales.
Las Áreas bajo Protección Privada (APP) son territorios terrestres o marinos gestionados para la conservación bajo gobernanza privada. Su objetivo principal es la conservación de la biodiversidad a largo plazo y de los valores culturales asociados.
Es un complejo dinámico de comunidades vegetales, animales, microorganismos y el medio en que se desarrollan, que interactúan como una unidad funcional. Es decir, es una unidad formada por factores bióticos (o seres vivos) y abióticos (elementos físico-químicos del ambiente) en la que existen interacciones vitales, fluye la energía y circula la materia.
Porque tiene un gran valor como reserva de biodiversidad endémica de la Patagonia de Aysén. Este santuario permite preservar ecosistemas que se encuentran intactos de intervención humana y proteger especies endémicas que están amenazadas o en categorías de conservación.
En el Santuario de la Naturaleza Meullín-Puye se resguardan las funciones propias de los ecosistemas, como los procesos físicos, biológicos y geoquímicos que mantienen la vida. Estos procesos ofrecen aire limpio, agua, biodiversidad y paisajes únicos, lo que contribuye directa o indirectamente al bienestar de los seres humanos.
El concepto de servicios ecosistémicos se define como la contribución directa e indirecta de la naturaleza al bienestar humano. Los servicios ecosistémicos se clasifican tradicionalmente en los siguientes grupos:
- Provisión (por ejemplo, madera, agua).
- Regulación (por ejemplo, control de inundaciones y de pestes).
- Culturales (por ejemplo, espirituales, de recreación).
- Soporte (por ejemplo, ciclo del agua).
Aunque esta noción ha permitido visibilizar la importancia que tienen los ecosistemas para la vida humana, también ha reforzado una visión instrumental de la naturaleza, al presentarla como un conjunto de bienes y servicios útiles para las personas, dejando de lado su valor intrínseco.
En respuesta a estas críticas, la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) propuso el término Contribuciones de la Naturaleza a las Personas. Este enfoque reconoce la centralidad de la cultura en la relación con la naturaleza y da relevancia a los saberes locales e indígenas, además de incorporar dimensiones relacionales, espirituales y no solo económicas.
Los objetos de conservación son sistemas ecológicos, comunidades, ríos, especies de flora y fauna, entre otros, representativos de la biodiversidad del territorio que sirven como criterio para tomar decisiones en torno a la conservación, manejo y protección de los recursos naturales.
En el caso del Santuario de la Naturaleza Meullín-Puye, los Objetos de Conservación son los siguientes:
- Geoformas.
- Bosque templado húmedo.
- Humedales y red hídrica.
- Comunidad de anfibios nativos.
- Puye grande (Galaxias platei) y otros peces nativos.
- Vínculo de la comunidad con el patrimonio natural.
Porque representa un gran valor como reserva de biodiversidad endémica de la Región de Aysén, que incluye una gran variedad de flora, fauna y funga nativa. Se trata de una de las áreas más prístinas de la Patagonia chilena, conformada por ecosistemas variados emplazados en más de 24.000 hectáreas ricas en biodiversidad.
El Santuario de la Naturaleza Meullín-Puye se ha reconocido como un territorio de gran valor para la conservación de la biodiversidad, en el que no existen antecedentes de intervenciones humanas significativas. Con el plan de manejo ya desarrollado, actualmente se están evaluando alternativas que permitan habilitar puntos de observación en los alrededores del área de conservación. Estos espacios buscarán facilitar la contemplación de la belleza escénica del lugar y el disfrute respetuoso de la naturaleza, siempre en coherencia con los objetivos de protección y resguardo del santuario.
Se desarrollan principalmente labores investigativas asociadas al estudio de la biodiversidad, las geoformas y los elementos físicos del paisaje. Principalmente, las investigaciones se realizan en base a los Objetos de Conservación y sus fuentes de presión, los sistemas acuáticos continentales (humedales, ríos y lagos, por ejemplo) y los bosques subantárticos (templados-húmedos).
En Chile, la protección de un Santuario de la Naturaleza es una responsabilidad compartida:
- El propietario del terreno —ya sea público o privado— tiene la obligación legal de resguardar el área y cumplir con el plan de manejo aprobado.
- El Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) es la entidad encargada de la supervisión y fiscalización, ya que los santuarios están amparados por la Ley de Monumentos Nacionales.
- Por su parte, el Ministerio del Medio Ambiente, a través del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP, una vez en funcionamiento), asumirá un rol clave en la coordinación, el apoyo técnico y el seguimiento de las medidas de conservación.
En resumen, aunque la responsabilidad principal recae en el propietario, la protección del santuario se realiza bajo la supervisión del Estado (CMN y, próximamente, SBAP) y requiere también el compromiso de la comunidad. En este caso, la gestión del Santuario Meullín-Puye estará a cargo de Fundación Kreen, en su calidad de Área bajo Protección Privada (APP).