Santuario de la Naturaleza

Meullín-Puye

El Santuario de la Naturaleza Meullín-Puye es una reserva de biodiversidad ubicada en la cuenca del río Cuervo, región de Aysén. Cuenta con una red hídrica intacta que fluye desde los glaciares hasta el fiordo, conteniendo numerosos humedales y una gran superficie de bosque templado húmedo donde habitan especies nativas de flora, fauna y funga de gran valor ecológico.

«Meullín-Puye se considera como un laboratorio natural, que se destaca por sus humedales, ríos, lagos, bosques, praderas y grandes extensiones de montañas cubiertas por nieve. Todos estos ecosistemas son hogar de una rica diversidad de especies».

Esta cuenca acoge diversos ecosistemas prístinos que necesitan protección por sus importantes funciones ecosistémicas, entre las que destacan su rol en la regulación del ciclo del agua y nutrientes, mitigación del cambio climático y soporte a la biodiversidad, todas ellas esenciales para sostener la vida.

Su territorio se destaca por una compleja geografía, que ha sido moldeada por el fuerte efecto de los fenómenos naturales, entre los cuales el volcanismo, las fallas tectónicas y las glaciaciones han tenido un rol preponderante. Otra característica importante de este lugar es que no existe evidencia aparente de incendios, talas, ni presencia de salmónidos, eventos que han modificado drásticamente el paisaje de la Patagonia de Aysén en los últimos años.

Estos atributos únicos reafirman su potencial para la investigación, constituyendo a Meullín-Puye en un laboratorio natural, que se destaca por sus humedales, ríos, lagos, bosques, praderas y grandes extensiones de montañas cubiertas por nieve. Además, posee especies que se encuentran en peligro o amenaza, algunas de ellas endémicas. Por lo anterior, el lugar ha sido declarado Santuario de la Naturaleza, para proteger y conservar este importante patrimonio natural.

Comunidad

Las comunidades locales históricamente vinculadas a este territorio, cuya identidad cultural y natural se ha construido en estrecha convivencia con la diversidad biológica que les rodea, cumplen un papel decisivo en el cuidado y la protección del Santuario de la Naturaleza Meullín-Puye. Su relación cotidiana con el entorno, forjada a lo largo del tiempo, constituye un componente esencial para la sostenibilidad y la conservación de la biodiversidad.

«Las comunidades locales cumplen un rol fundamental en el cuidado y protección de los territorios y ecosistemas en los que viven».

Desde esta perspectiva, y bajo un enfoque ecosistémico y de soluciones basadas en la naturaleza, se orienta el trabajo conjunto entre Fundación Kreen y las comunidades, especialmente las de Río Los Palos y El Tabo, que son las más próximas a Meullín-Puye. De esta manera, buscamos fortalecer el interés en el patrimonio natural y con ello conservar esta reserva de vida en este vasto territorio.

Flora

El Santuario se encuentra inserto dentro de la ecorregión templada húmedo-costera y se caracteriza por la ausencia de una estación seca. La zona se destaca por contar con áreas cubiertas de vegetación, bosque nativo adulto denso, bosque siempreverde, caducifolio y matorral caducifolio templado andino, donde se encuentra, por ejemplo, el 13% de representatividad nacional de Nothofagus antarctica, comúnmente llamado ñirre.

Los bosques cubren el 65% del área y las especies dominantes en el estrato arbóreo son coihue de Magallanes (Nothofagus betuloides), lenga (N. pumilio), coihue de Chiloé (N. nitida), tepa (Laureliopsis philippiana) y ciprés de las Guaitecas (Pilgerodendron uviferum). Como acompañantes en el estrato arbóreo es posible encontrar canelo (Drimys winteri), tineo (Weinmannia trichosperma), mañío de hojas punzantes (Podocarpus nubigenus), entre otra flora nativa y especies endémicas, algunas de las cuales se encuentran en peligro o amenaza.

El buen estado de conservación de las comunidades boscosas del área protegida Meullín-Puye permite inferir que sus roles y procesos ecológicos claves se encuentran muy cercanos a una condición prístina, lo que contribuye a su resiliencia ecológica y respuesta ante perturbaciones naturales. Esto se debe a que no se observan signos de intervención humana reciente, como rastros de tala ni de quemas, prácticas que fueron comunes durante el despeje de bosques en la región de Aysén durante el siglo XX.

Fauna

En el Santuario se ha registrado un 40% del total de las especies que habitan en la región de Aysén: 11 especies de anfibios, 77 de aves y 21 de mamíferos. De estos últimos dos grupos, 28 especies se encuentran en alguna categoría de conservación.

Dentro de las especies de anfibios más representativas del área se encuentran: el sapo variegado (Nannophryne variegata) y la Ranita de Darwin (Rhinoderma darwinii), hoy en peligro de extinción. También hay presencia de la rana de hojarasca austral (Eupsophus calcaratus), en estado de vulnerabilidad, y de la rana arbórea (Hylorina sylvatica), entre otras.

En cuanto a las aves, hay una marcada presencia de Passeriformes, Falconiformes, Anseriformes y Ciconiformes. Ocho especies están bajo alguna categoría de amenaza, entre ellas el carpintero negro (Campephilus magellanicus), el halcón peregrino (Falco peregrinus) y la becacina de Magallanes (Gallinago magellanica). La distribución de las aves responde a dos grandes grupos de ambientes: humedales y praderas de altura, por un lado, y bosques, matorrales y praderas bajas, por otro.

Entre los mamíferos destacan los pequeños roedores de la familia Cricetidae como el ratón oliváceo (Abrothrix olivaceus), el ratón de pelo largo (Abrothrix longipilis) y el ratón arbóreo (Irenomys tarsalis). También hay presencia de especies en peligro de extinción emblemáticas como el pudú (Pudu pudu) y el huillín (Lontra provocax), este último asociado a las riberas boscosas y vegetación densa de los lagos Meullín y Yulton.

“En el área se ha detectado un total de 77 especies de aves, lo que representa el 41% de la riqueza descrita para la región”.

Finalmente, en relación a los peces, se han identificado especies nativas como el róbalo (Eleginops maclovinus) y el puye grande (Galaxias platei), junto a otros peces dulceacuícolas como el puye chico (Galaxia maculatus) y distintas especies de peladilla (Aplochiton marinus, A. taeniatus), todos bajo algún grado de amenaza.

Es importante destacar que el Santuario se caracteriza por un notable aislamiento debido a la escasa intervención humana, especialmente en las cuencas de los lagos Yulton y Meullín. Esto permite mantener procesos y estructuras ecológicas en estado natural. Asimismo, en las cuencas de los ríos Cuervo y Marta no se registran animales domésticos, y la presencia de fauna silvestre introducida es prácticamente nula, con excepción del visón (Neogale vison).

Funga

«En el territorio del Santuario de la Naturaleza se han registrado un total de 145 especies de macrohongos, especies capaces de producir grandes macroestructuras, visibles al ojo humano».

Dentro del Santuario de la Naturaleza Meullín-Puye se han registrado un total de 145 especies de macrohongos, es decir, especies capaces de producir grandes y vistosas estructuras, visibles al ojo humano. De estas especies, 33 pertenecen al Filo Ascomycota (22,8%) y 112 a Basidiomycota (77,2%).

La mayor riqueza de estos grupos se ubica dentro de los bosques del tipo coigüe de Magallanes (Nothofagus betuloides), donde se observaron 103 especies de macrohongos. Un 19% de las especies identificadas corresponden a rizobiontes, es decir, especies que viven asociadas a las raíces de los árboles, con las cuales forman unas estructuras conocidas como micorrizas.

Las micorrizas son órganos formados por la raíz de una planta y el micelio de un hongo. Funcionan como un sistema de absorción que se extiende por el suelo y es capaz de proporcionar agua y nutrientes (nitrógeno y fósforo principalmente) a la planta y proteger las raíces contra algunas enfermedades. Esta conexión da cuenta de un estrecho vínculo entre los habitantes del santuario.

Objetos de conservación

Los Objetos de Conservación de las áreas protegidas pueden ser: genes, especies, poblaciones, formaciones vegetacionales, ecosistemas, servicios ecosistémicos, áreas de nidificación o reproducción, hábitats, bosques relictos, belleza escénica, hallazgos arqueológicos o antropológicos, afloramientos geológicos y geoformas, cuerpos de agua, y suelos frágiles o degradados.

En el marco del Plan de Manejo del Santuario de la Naturaleza Meullín-Puye se definió, de forma colaborativa con la comunidad, organizaciones sociales e instituciones públicas, proteger seis Objetos de Conservación. Estos son elementos representativos, ya sean especies, comunidades y/o ecosistemas, que se han identificado como el foco de conservación de este proyecto y, por tanto, son objeto de monitoreo.

Plan de Manejo

El Plan de Manejo es un instrumento de gestión en el que se definen las acciones de conservación, la gobernanza y el financiamiento de un área protegida, lo que permite la conservación del territorio y sus ecosistemas en base a evidencia científica. A su vez, define un conjunto de acciones para promover la participación de las comunidades locales bajo la figura de custodios de la naturaleza.

El equipo Kreen inició el diseño del Plan de Manejo en junio de 2022, siguiendo la metodología de los Estándares Abiertos para la Práctica de la Conservación versión 4.0, propuesto por la Alianza para las Medidas de Conservación (2020). Además, se basó en el documento Manual para la planificación del manejo de las áreas protegidas del SNASPE de la Corporación Nacional Forestal (CONAF, 2017). Bajo estos parámetros se impulsaron instancias de vinculación territorial, consultas a especialistas y reuniones con servicios públicos, cuyas voces y visiones han sido claves en el desarrollo de un Plan de Manejo representativo.

Este documento considera estrategias y actividades para la conservación, tanto del territorio comprendido por el Santuario como de la superficie de la cuenca del río Cuervo. Algunos de los temas que son abordados incluyen: la gestión del uso para investigación y monitoreo del Santuario, la preservación de la biodiversidad, la vinculación con la comunidad local, la prevención y/o manejo de fuentes de presión, entre otros aspectos relevantes para la conservación a corto, mediano y largo plazo.

«El Plan de Manejo tiene por objeto proteger la biodiversidad natural junto con los procesos ecológicos y ambientales que en Meullín-Puye se sustentan, promoviendo la conservación, investigación y educación».